Reivindica diputada Erika Isabel Guillén Román el legado del Plan de Ayutla como brújula ética ante los desafíos democráticos actuales
Chilpancingo, Guerrero, 3 de marzo de 2026.-
En el marco del aniversario del Plan de Ayutla, la diputada Erika Isabel Guillén Román fijó postura desde la tribuna del Congreso del Estado, donde llamó a defender las instituciones, la Constitución y el Estado de Derecho ante los riesgos del autoritarismo y la concentración del poder.
Durante su intervención en la sesión de este martes, la legisladora recordó que, a más de ciento setenta años del pronunciamiento histórico surgido en Ayutla de los Libres en 1854, el mensaje de aquel movimiento liberal mantiene plena vigencia frente a los tiempos actuales, marcados —dijo— por la desconfianza ciudadana, la polarización política y la exigencia social de resultados.
Guillén Román advirtió que el autoritarismo contemporáneo no siempre se impone por la fuerza, sino que puede instalarse mediante el discurso, el control institucional, la descalificación del disenso y el debilitamiento de los contrapesos. Señaló que, en ocasiones, estas prácticas se normalizan cuando se justifican en nombre de la eficacia, la popularidad o la urgencia.
“Conmemorar el Plan de Ayutla implica asumir una postura política clara: estar del lado de las instituciones, de la Constitución y de los derechos, incluso cuando ello resulte incómodo o impopular”, expresó.
La diputada subrayó que ser legislador en el contexto actual exige responsabilidad, ética pública y visión de futuro. Afirmó que legislar no debe responder únicamente a coyunturas electorales, sino a la necesidad de fortalecer las bases institucionales para las próximas generaciones.
Desde la máxima tribuna del estado, reivindicó el papel del Congreso como un auténtico contrapeso democrático y un espacio de deliberación real al servicio del pueblo. Sostuvo que el legado del Plan de Ayutla demanda independencia, criterio propio y compromiso con la verdad, y advirtió que el silencio frente a los abusos puede convertirse en complicidad.
En su mensaje, recordó que quienes impulsaron el Plan de Ayutla —entre ellos Juan Álvarez e Ignacio Comonfort— actuaron movidos por principios y convicciones, en un contexto de concentración del poder bajo el régimen de Antonio López de Santa Anna, caracterizado por la ausencia de controles y la reducción sistemática de libertades.
La legisladora explicó que aquel movimiento no solo buscó el relevo de un gobierno, sino la construcción de instituciones sólidas que trascendieran a las personas y a las coyunturas. Destacó que el Plan de Ayutla abrió el camino a las Leyes de Reforma, a la Constitución de 1857 y a una nueva concepción del poder público basada en la división de poderes, la rendición de cuentas y el respeto a las libertades.
“El poder sin límites termina por alejarse del pueblo, y la concentración del poder siempre es una amenaza para la democracia”, afirmó.
Finalmente, Erika Isabel Guillén Román llamó a que este aniversario se traduzca en un compromiso renovado con la República y el Estado de Derecho, y sostuvo que cada iniciativa aprobada por el Congreso debe evaluarse a la luz de los principios que fortalecen la democracia y benefician a cada guerrerense.
“Desde Guerrero, desde la tierra donde nació esta lucha por la libertad y la legalidad, refrendamos nuestro compromiso con la República, con el Estado de Derecho y con el pueblo. Que el Plan de Ayutla siga siendo nuestra brújula ética y nuestra referencia política”, concluyó.

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