Integrantes del colectivo “María Herrera” marchan en Chilpancingo, a cuatro años de la desaparición de Diego Steven Castro Miranda
• El joven cobrador fue privado de la libertad en el barrio del Santuario de Tixtla, donde hasta hoy su madre y el colectivo pudieron realizar un recorrido
• No les permitieron pegar la ficha de búsqueda
Interacción
Integrantes del colectivo María Guerrera realizaron una marcha en las calles de Chilpancingo, a cuatro años de la desaparición de Diego Steven Castro Miranda, un joven cobrador desaparecido en el barrio del Santuario, en el municipio de Tixtla, el 17 de agosto de 2022.
La movilización se desarrolló la tarde de este lunes y tuvo como punto de salida el monumento a Unidos por Guerrero, en el primer cuadro de la ciudad capital.
Los integrantes del colectivo avanzaron sobre la avenida Juan Álvarez hasta llegar a Vicente Guerrero, en la Alameda Granados Maldonado se concentraron para realizar un mitin en el memorial levantado para recordar a las víctimas de desaparición forzada.
Ahí colocaron lonas con el rostro de Diego Steven, quien de acuerdo con su mamá, la señora Alejandra Miranda, tenía 21 años al momento de su desaparición, en estos momentos tendría 25.
La señora Miranda recordó que su hijo Diego Steven era un muchacho comprometido con su trabajo, que no tenía problemas con nadie y que su vida era el trabajo.
El día de su desaparición no hubo ninguna corporación policiaca que diera cuenta de una agresión que sufrió a manos de un grupo de civiles armados, los cuales tenían el rostro cubierto con capuchas y tras someterlo a golpes
se lo llevaron.
“Hasta el momento no tengo información de él, ni buena ni mala, solamente llamadas de extorsión”, reprochó la madre de familia.
Durante estos cuatro años, la madre señala que ha recorrido diversos puntos del estado de Guerrero, ha visitado instalaciones del Servicio Médico Forense tanto en Acapulco como en Chilpancingo, sin obtener un solo indicio que permita ubicar el paradero de su hijo.
Durante la charla con reporteros de diferentes medios, la señora Alejandra solicitó a la sociedad que si tiene alguna información respecto al paradero de Steven que se la proporcione, pero siempre y cuando sea verídica, pue refiere que ya ha sido objeto de muchas extorsiones.
A cuatro años de distancia, refiere que este lunes 17 de agosto fue la primera ocasión en que pudo ingresar a la cabecera municipal de Tixtla, ciudad en la que no había conseguido tener una actividad por el problema de inseguridad que ahí se vive.
Sin embargo, aclaró que las autoridades del municipio no le permitieron realizar la pega de fichas, aunque sí realizar un recorrido, platicar con algunos vecinos y preguntar sobre la posible visualización de su hijo, lo que no le arrojó ningún tipo de resultado.
Sin embargo, señaló que ella seguirá adelante en la búsqueda de su hijo.
Entre los detalles que ella recuerda está el hecho de que Diego Steven tiene un tatuaje en forma de zigzag con una fecha que va de 1979 a 2018, que es el año del natalicio y de la muerte de su papá.
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