Familiares y víctimas, exigen que se borre de calles y edificios públicos los nombres de gobernantes represores
• Desde la Guerra Sucia hasta casos como la desaparición de los 43 normalista de Ayotzinapa, persiste la falta de castigo hacia los perpetradores, lo que debe cambiar
Interacción
Familiares y víctimas de hechos que representan actos de represión institucional, se sumaron a la propuesta de borrar de calles, escuelas, parques y espacios públicos, los nombres de gobernantes que hayan cometidos abusos contra la población.
Lenin Fernández, Guillermina Cabañasy Norma Mesino Mesino, acudieron este jueves a las instalaciones del Congreso de Guerrero para manifestar su respaldo a la propuesta de la diputada local por Morena, Marisol Bazán Fernández.
La legisladora plantea un exhorto dirigido a los 84 cabildos y al consejo municipal de Ayutla, que revisen sus nomenclaturas para modificar los nombres de gobernantes que en el pasado han incurrido en actos de represión, lo cuales resultan lesivos para la población.
Dijeron que se trata de retirar los nombres de políticos que son responsables de la desaparición de luchadores sociales, desde la década de los setentas hasta los tiempos actuales.
“Siempre se ha exigido la aparición con vida de todos los luchadores sociales. Ha habido marchas hasta la Ciudad de México, movilizaciones y una lucha constante; aquí nunca ha habido descanso para quienes seguimos buscando justicia”, expresaron.
Agregaron: «No podemos caminar por calles qué llevan los nombres de quienes son responsables de la muerte o desaparición de nuestros familiares».
Los dirigentes sociales señalaron que varios de los responsables de hechos represivos ya fallecieron, pero mencionaron entre los personajes a expresidentes y exgobernadores, así como mandos militares y políticos relacionados con episodios de violencia de Estado.
Entre los hechos que han marcado la historia de Guerrero y del país, citaron casos como la Guerra Sucia de los setentas, la masacre de Aguas Blancas, El Charco y otros episodios ocurridos en Guerrero, como la desaparición de los 43 estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa.
“Hubo pueblos completos que desaparecieron, hubo tortura, desplazamientos forzados y asesinatos. Las heridas siguen abiertas porque no hay castigo para quienes hicieron tanto daño”, manifestaron.
Share this content:







Publicar comentario