Exigen PRI y organizaciones campesinas declaratoria de desastre por sequía en Guerrero
–Advierten pérdidas de hasta 80% y 100% en algunas regiones y alertan sobre un posible impacto en el abasto y precio del maíz
Interacción
Diputados locales del PRI, encabezados por Alejandro Bravo Abarca, y dirigentes de organizaciones campesinas exigieron a los gobiernos estatal y federal emitir de la manera inmediata una declaratoria de desastre por la sequía que afecta al campo de Guerrero y establecer un programa emergente de apoyo a los productores agrícolas.
Durante una conferencia de prensa, Alejandro Bravo Abarca mencionó que pese a los exhortos presentados en el Congreso de Guerrero, la Cámara de Diputados y el Senado de la República, hasta el momento no existe una respuesta concreta sobre los recursos económicos o acciones que se implementarán para atender las pérdidas agrícolas por la falta de lluvias.
Mientras que los representantes campesinos, entre ellos Guillermo Rodríguez Villela y Edel Chona Morales, en representación de la Central Nacional Campesina (CNC) Guerrero, afirmaron que han recorrido distintas regiones del estado y documentado afectaciones en los cultivos, principalmente de maíz, frijol, jamaica y ajonjolí y estimaron que en algunas zonas las pérdidas alcanzan entre 80 y 100 por ciento de la producción, de tal manera que solo Zihuatanejo y Ciudad Altamirano no registran pérdidas en sus terrenos de siembra.
Recordaron que desde julio comenzaron a solicitar atención institucional y que posteriormente realizaron pronunciamientos, bloqueos intermitentes y reuniones con autoridades para plantear la necesidad de declarar al campo guerrerense como zona de desastre, sin que hasta la fecha les hayan dado una respuesta autoridades federales o estatales.
Los líderes campesinos explicaron que el problema se agravó porque las lluvias llegaron fuera del periodo en que los cultivos requerían agua.
Aunque actualmente se han registrado precipitaciones esporádicas, sostuvieron que para buena parte de los productores de temporal ya es demasiado tarde para recuperar el ciclo agrícola.
Indicaron que Guerrero cuenta con alrededor de 330 mil productores beneficiarios del programa de fertilizante, la mayoría dedicados al autoconsumo, mientras que las principales zonas productoras de excedentes se encuentran en Tierra Caliente, la región Norte y parte de Costa Chica.
Señalaron que el estado requiere alrededor de 800 mil toneladas de maíz para atender el consumo de su población y advirtieron que, ante la pérdida de cosechas, podría generarse un déficit que repercuta en el precio del grano y posteriormente en productos como la tortilla.
Como ejemplo de la situación, señalaron que en algunas comunidades de Costa Chica una medida de maíz que hace aproximadamente un mes se comercializaba en 25 pesos actualmente alcanza alrededor de 65 pesos.
También cuestionaron la propuesta de entregar 50 kilos de maíz mensuales por familia campesina, al considerar que resulta insuficiente para hogares de cinco o seis integrantes que, además, utilizan parte de su producción para alimentar animales.
Los dirigentes insistieron en que la declaratoria de desastre permitiría establecer una estrategia integral con claridad sobre las acciones, recursos, mecanismos y tiempos para atender las pérdidas.
Alejandro Bravo Abarca sostuvo que los exhortos presentados por los legisladores no han recibido respuesta y afirmó que la bancada priista continuará acompañando las demandas de las organizaciones campesinas.
El legislador local señaló que la petición no corresponde únicamente a un partido político, pues, dijo, la afectación alcanza a productores de distintas regiones y organizaciones.
Los campesinos, por su parte, advirtieron que, si no existe atención gubernamental, podrían realizar movilizaciones, aunque señalaron que buscan primero establecer una mesa de trabajo con autoridades federales y estatales para plantear sus demandas.
Plantearon que en esa mesa participen funcionarios de la Comisión Nacional del Agua, Gobernación y Protección Civil estatal y federal, con el propósito de revisar la situación de las presas y canales, determinar las condiciones de sequía y, en su caso, avanzar en la declaratoria de desastre.
Además, solicitaron a los diputados incrementar el presupuesto destinado al campo en el próximo ejercicio fiscal y establecer programas que permitan enfrentar las pérdidas ocasionadas por la falta de lluvias.
Los dirigentes advirtieron que el problema no se limita al ciclo agrícola actual, pues la recuperación podría prolongarse hasta el próximo periodo de siembra, debido a que la mayor parte de los productores guerrerenses depende del temporal y el estado cuenta con una capacidad limitada de almacenamiento y riego.
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