Destino manifiesto
A estas alturas de la historia ¿alguien todavía duda de que Trump cumplirá sus amenazas?
Lo de Venezuela fue una estrategia perversa en la que hubo conversaciones secretas entre la Casa Blanca y el Palacio de Miraflores, que no llegaron a ningún lado porque la verdad es que se trataba de un engaño para justificar la agresión armada de los norteamericanos, que llevó a la muerte a casi cién personas, entre ellos los 80 cubanos que escoltaban a Nicolas Maduro.
Mientras engañaba a Maduro, las tropas especiales del ejército de Estados Unidos practicaban el asalto a Miraflores en Fort Bragg, sede de las unidades de élite de la armada norteamericana en Carolina del Norte. Fueron prácticas que llevaron meses, en algunos casos supervisadas personalmente por Trump.
Esto significa que la decisión ya estaba tomada desde el año pasado y sólo le daban atolito con el dedo al regimen venezolano. Es lo que está haciendo con México el pedófilo asesino que despacha como presidente de los Estados Unidos: actuará contra el territorio mexicano cuando le llegue su turno.
Primero bombardeará al régimen irani, que comenzó a reprimir una revuelta popular incontenible, a la que ha causado cerca de dos mil muertos hasta ahora. A la par, Trump está haciendo preparativos para apoderarse de Groenlandia, a pesar de que el gobierno danés ya advirtió que responderá militarmente.
Y seguirá con otras atrocidades. Es lo que pasa cuando un loco criminal es elegido para comandar al ejército más poderoso del mundo.
Desde febrero de 2024, esta columna advertia lo peligroso de que un gánster llegara al poder por segunda vez en los Estados Unidos -lo que habla también de la condición mental del electorado que lo llevó del poder-.
En esa entrega de 2024 advertíamos que ese tipo estaba dispuesto a provocar una conflagración regional con tal de cumplir sus capricos. Aquí un extracto de esa columna:
“Ya vimos que Trump está cumpliendo sus amenazas, vociferadas desde su campaña. Así que el gobierno mexicano tendrá que prepararse para afrontar una probable intervención militar del Ejército de los Estados Unidos, que no necesita incursionar por tiera para atacar a los cárteles, que ya fueron declarados como Organizaciones Terroristas Extranjeras (OTE).
“En específico la DEA dejó en claro que sus objetivos son el Cartel de Sinaloa (CDS) así como el Jalisco Nueva Generación (CJNG), que tienen sus bases en Culiacán y Guadalaara, en forma respectiva. Según las estimaciones de la DEA, ambas organizaciones producen 90 por ciento del fentanilo que ingresa a ciudades de Estados Unidos.
“A estas alturas la US Navy debe estar preparando los primeros ataques contra laboratorios, reales o supuestos, de fentanilo.
“No le van a pedir permiso al gobierno mexicano. Ni le van a avisar.
“Mientras los noteamericanos lo ven como una especie de ataques preventivos en aras de su seguridad nacional, el gobierno de Sheinbaum tendrá que valorar la viabilidad militar de ese escenario, que pudiera catalogarse como un acto de guerra. Así están las cosas, aunque parezca insólito.
“¿No lo cree usted amigo lector (a)? Bueno, habrá que darle tiempo al tiempo.
“Pero viendo la personalidad desquiciada de Trump, ningún escenario es remoto. No por nada un avión de reconocimiento (de espionaje) ya fue detectado por la Defensa en el Mar de Cortés, desplazandose a lo largo de la costa de Sinaloa.
“De entrada, el gobierno de Sheinbaum debe darle velocidad en la captura de los capos de ambas organizaciones criminales
“La captura de los mayos y los chapitos, en el caso de Sinaloa, y de Nemesio Oseguera, en el caso del Cartel Jalisco, sería una buena manera de demostrar que la embestida contra el crimen va en serio.
“De otra manera, los mexicanos nos enfrentaremos a un escenario peligroso e inédito.
“El gobierno de Sheinbaum tendrá que buscar mecanismos novedosos para tratar estos largos cuatro años con ese energúmeno”.
Por desgracia cada vez está más cerca ese escenario catastrófico para los mexicanos, porque una incursión por tierra, como plantea ese demente, constituye enteramemte una violación de la soberanía mexicana.
Sólo que una incursion por tierra, aún de sus tropas especiales, tiene el riesgo de toparse con soldados mexicanos que sin lugar a duda van a reaccionar ante la presencia de tropas foráneas. Es nada deseable ese escenarios porque puede dar lugar a un acto de guerra.
Si la incursión va acompañada de apoyo aéreo por parte de la fuerza extranjera, entonces el daño puede ser mucho mayor, con la posibilidad de causar víctimas entre los civiles. Es un escenario que nadie desea más que el inquilino de la Casa Blanca. Por desgracia estamos ante una posibilidad real de que esto ocurra.
¿Qué puede hacer la presidenta Claudia Seinbaum ante tal estado de cosas?
Primero tendría que restructurar su equipo de asesores, esos que le fallaron cuando pronosticaron que Trump nunca se atrevería a atacar a Venezuela. Ya vimos que ese loco está dispuesto a todo con tal de dejar su huella en la Casa Blanca.
(Ni duda cabe que también atacará a Cuba, de la que dijo que tenía ganas de bombardearla hasta destruir todo).
En segundo término el gabinete de seguridad, con Omar García Harfuch al frente, deberá cazar a los cabecillas de los grupos criminales, especialmente del Cartel Jalisco Nueva Generación, que es actualmemnte la organización criminal más poderosa y violenta del país. Nada de seguir capturando a cuadros medios.
En tercer término sería aterrizar quizá la medida más controversial: promulgar una Ley Especial para aplicar la pena de muerte a los principales cabecillas de los grupos criminales más violentos que existen en el país, por haber ordenado la comisión de atrocidades innegables en perjuicio de la población.
Una medida de ese tipo frenará en autómatico a los chicos malos que la pensarán dos veces para seguir cometiendo homicidios y, sobre todo, seguir agraviando a inocentes. Y, lo más ironico, es probable que también logre frenar al criminal de la Casa Blanca.
Si Trump contínúa con sus planes de guerra con México, aquí encontrará su nuevo Vietnam.
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