México no puede ni debe ser un país débil en su propia circunstancia
Enfoque
Carlos Díaz Figueroa
Un país inseguro no puede ser un factor de socio estratégico confiable, aún por ser más débil en su economía debe ser respetado, bajo un principio en base a la política exterior estadounidense en los próximos años, sin ingenuidad y sin temor.
Desde la propia experiencia como legislador, gobernador de Guerrero y actor político de frente a las complejidades, Angel Aguirre Rivero entiende que el discurso vigente de la política exterior debe estar dirigido de manera implícita a México.
Lo anterior obedece al reciente discurso del secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, en la Conferencia de Seguridad de Múnich, a la esencia doctrinaria de un nuevo orden mundial basado en el retorno del interés nacional.
Es decir, al fortalecimiento de las fronteras, la reindustrialización y la defensa de la soberanía como principio rector de la política exterior, porque cuando Estados Unidos redefine su papel en el mundo, redefine también el papel de sus vecinos.
Para, el ex Gobernador Angel Aguirre, este cambio implica retos profundos a México, toda vez que
la relación con Estados Unidos se ha sostenido en una interdependencia inevitable, compartiendo más de tres mil kilómetros de frontera.
Ese “costo” tiene nombre: pérdida de soberanía económica, debilitamiento industrial y, sobre todo, la crisis migratoria en la declaración de apertura en abrir las puertas a una ola de migración masiva.
sin precedentes, apuntó el ex mandatario.
Al respecto, Angel Aguirre Rivero considera lo referente como base esencial de una nueva política de seguridad nacional, donde la migración deja de ser un fenómeno social y económico para convertirse en un tema estratégico.
No obstante, estás graves decisiones tendrán graves mplicaciones de manera directas para México, particularmente en dos temas centrales: migración y seguridad, de lo que se debe situar en preceptos de trascendencia para el país.
«El discurso de Rubio redefine el derecho y la obligación de controlar el territorio y las fronteras en nuestros países no es una expresión de xenofobia. No es odio. Es un acto fundamental de soberanía nacional”, consideró Angel Aguirre
Lo que tal punto de encuentro coloca a México de cara a una responsabilidad crucial, donde el país no puede limitarse a reaccionar a la política migratoria de Estados Unidos.sino construir su propia soberania en defensa de la dignidad nacional.
En su análisis y opinión, Angel Aguirre puntualiza que para México, esto representa una oportunidad histórica en convertirse en el principal socio estratégico de Estados Unidos para garantizar consolidar la seguridad institucional.
«Un país inseguro no puede ser un socio estratégico confiable ni tampoco un país débil no puede ser respetado», concluyó e reitero, el ex Gobernador de Guerrero al referente del mensaje del secretario de estado Marco Rubio
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