El Tianguis Acapulco espacio de emociones políticas de coincidencias encontradas
Enfoque
Carlos Díaz Figueroa
El sol, arena y mar continúan siendo espacios de relajamiento en el puerto de Acapulco como sede del 50 del Tianguis Turístico, separando actos de protagonismo individual en una vital coordinación en mensajes de coincidencias encontradas.
La apertura del evento de relevancia mundial tuvo un mensaje crucial e histórico en la compensación de crisis tras el paso de los huracanes, de lo que está claro la recuperación de Acapulco de frente a los desafíos marcados de superación.
En el acontecimiento turístico se percibió el interés de armonía previo a lo electoral, donde la Gobernadora Evelyn Salgado Pineda, la senadora Beatriz Mojica Morga compartieron el momento del relanzamiento de Acapulco para el mundo.
Tales figuras (Evelyn y Bety) importantes en el entorno de gobierno y representación caminaron juntas de lo que fue el centro del mensaje de clara unidad, separando las circunstancias de quienes aspiran en búsqueda del relevo gubernamental.
Las imágenes dicen tanto como las palabras en un estado como Guerrero, donde la confrontación suele amplificar diferencias que sobrerrepresentan en los citados liderazgos femeninos de peso en sincronía en la construcción de la unidad.
Y efectivamente, tal escenario de unidad tiene una lectura evidente, en la que, el estado requiere de estabilidad para consolidar su recuperación económica, particularmente en un importante sector estratégico como el turismo.
En razón, el tianguis no es sólo un evento; es una plataforma de certeza y margen de gestos de armonía y de coordinación entre actores políticos que refuerza la percepción de gobernabilidad, en una política de atracción para atraer inversión,.
No obstante, el evento tiene una dimensión de emociones políticas encontradas, de la que no puede ignorarse, aunque la capacidad de admisión es la actitud para consolidar la unidad en esta etapa de transformación en el país y en Guerrero.
Por eso, la cordura política debe ser el instrumento para liberar y separar ciertas diferencias, toda vez que la confrontación desgasta y divide, la imagen de unidad tiene un efecto reparador, lo que obliga y se puede cruzar en el deseencuentro político.
El acto de liderazgo compartido entre Evelyn Salgado y Beatriz Mojica, transmite una idea sencilla pero poderosa: cuando las instituciones dialogan, el estado avanza. Cuando se alinean los esfuerzos, los resultados se multiplican.
De tal manera, que la lección de este lunes en la apertura del Tianguis Turístico deja un mensaje a quienes le apuestan al conflicto, a la ruptura y a la división, no sólo se equivocan en la forma, se equivocan en el fondo de la unidad .
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