PRI respalda a la presidenta de la Mesa Directiva del Congreso local
* La suspensión de la sesión del pleno estuvo sustentada en la ley
Interacción
El grupo parlamentario del PRI en el Congreso de Guerrero salió en defensa de la diputada Erika Isabel Guillén Román, quien encabeza la Mesa Directiva, y aseguró que su decisión de levantar la sesión del miércoles fue legal y no respondió a presiones de ningún partido.
El posicionamiento priista llegó después de que la sesión ordinaria del 4 de noviembre se cayera por falta de diputados en el pleno.
La cita era a las 11:00 de la mañana. Sin embargo, la presidenta de la Mesa Directiva esperó más de dos horas para poder iniciar.
Alrededor de la 1:24 de la tarde, tras dos pases de lista, solo se contabilizaron 21 legisladores presentes, cuando se necesitan al menos 24 para poder trabajar.
Ante ello, Guillén Román decretó un receso para dar margen a que llegaran más diputadas y diputados. Al no completarse el número mínimo, determinó suspender los trabajos y convocar de nuevo para el próximo martes.
En el salón solo estaban diputadas y diputados del PRI, PVEM, PRD, Movimiento Ciudadano, PAN y dos morenistas que se conectaron de forma virtual.
En el orden del día venía un exhorto promovido por el priista Bulmaro Torres Berrum para pedir un diagnóstico y acciones urgentes para el Hospital IMSS-Bienestar de Arcelia, que — según denunció — enfrenta carencias de medicamentos, insumos y hasta problemas de drenaje.
El PRI sostuvo que la ausencia de la bancada mayoritaria no fue casualidad, sino una forma de frenar la discusión de ese y otros temas relacionados con salud. Torres Berrum incluso afirmó que le pidieron bajar su propuesta del orden del día.
Del otro lado, el coordinador de Morena y presidente de la Junta de Coordinación Política, Joaquín Badillo Escamilla, negó que su bancada haya querido boicotear la sesión.
Argumentó que los 23 diputados de Morena que no entraron al pleno estaban en una reunión previa en una sala contigua, revisando la agenda, y tenían la intención de incorporarse. Además, aseguró que su grupo iba a votar a favor del exhorto de Arcelia.
Badillo calificó la suspensión como una determinación tomada sin consultarlo, y atribuyó la decisión de Guillén Román a presiones del PRI.
La propia presidenta de la Mesa Directiva rechazó esa versión. Dijo que sí mantuvo comunicación con Badillo y que su actuación no estuvo subordinada a ningún grupo.
En el comunicado difundido está tarde, los diputados del PRI afirmaron que Guillén Román ejerció las atribuciones que le da el cargo y lo hizo conforme a la Ley Orgánica del Congreso.
El texto plantea que esa ley debe respetarse para que las sesiones se desarrollen en orden y en igualdad de condiciones para todas las fracciones. También reconoce que la norma puede actualizarse por consenso, pero advierte que no debe usarse a conveniencia de una fuerza política.
Finalmente, la fracción priista reprochó que se quiera explicar lo ocurrido como resultado de una supuesta presión, porque — señalan — eso minimiza las facultades de la presidenta de la Mesa Directiva y no abona a un trabajo legislativo en armonía.
El comunicado cerró con un llamado a dejar de lado los protagonismos y buscar el diálogo para que a Guerrero avance en la solución de sus problemas.
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