Buitrago cuestiona nueva ruta del caso Ayotzinapa y advierte: “le están mintiendo” a Sheinbaum
–La exintegrante del GIEI cuestiona que Lambertina Galeana, quien durante años negó tener los videos del Palacio de Justicia, sea ahora testigo de cargo en la investigación que mantiene preso al exgobernador Ángel Aguirre; señala inconsistencias en el nuevo rumbo del caso, critica a la CNDH, sostiene que el Ejército aún debe información y recomienda a la Presidenta revisar directamente los siete informes del grupo
Ciudad de México, miércoles 2 de septiembre de 2026.-
Ángela Buitrago, exintegrante del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI), puso bajo cuestionamiento puntos centrales de la nueva orientación de las investigaciones del caso Ayotzinapa, al advertir inconsistencias en el manejo de los videos del Palacio de Justicia de Iguala, cuestionar la actuación de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), insistir en que las Fuerzas Armadas mantienen información pendiente y asegurar que a la presidenta Claudia Sheinbaum le están proporcionando información que no corresponde con lo investigado durante años por los expertos internacionales.
Uno de sus principales señalamientos se dirigió a la nueva relevancia procesal que adquirió Lambertina Galeana Marín, expresidenta del Tribunal Superior de Justicia de Guerrero, dentro de la investigación sobre los videos del Palacio de Justicia. Buitrago recordó que Galeana negó durante años haber tenido ese material y ahora sus declaraciones forman parte de la investigación que tiene al exgobernador de Guerrero Ángel Aguirre Rivero vinculado a proceso y recluido bajo prisión preventiva en el penal federal del Altiplano, en Almoloya de Juárez, Estado de México.
Buitrago llamó específicamente la atención sobre la evolución de la versión de Galeana. Recordó que la entonces presidenta del Poder Judicial sostuvo durante años que no había tenido los videos y cuestionó que actualmente aparezca como testigo de cargo dentro de la nueva construcción ministerial.
“Se sabe que es la magistrada del Tribunal Administrativo la que tiene los videos. Ahora, ella durante tantos años manifestó que era mentira, que no era cierto, que ya no los tuvo”, expresó Buitrago, quien añadió que Galeana “faltó a la verdad” en sus primeras declaraciones y remató: “Ahora es la testigo de cargo contra el gobernador”.
Para la exintegrante del GIEI, ese cambio obliga a revisar cuidadosamente la consistencia de los testimonios que actualmente sostienen la nueva investigación y, particularmente, “cuáles son los cambios que se generan dentro de los propios presuntos responsables en la investigación”.
Los videos del Palacio de Justicia no son una línea nueva
Buitrago rechazó expresamente que la investigación de las grabaciones pueda presentarse como uno de los descubrimientos recientes de las autoridades.
“Estaban diciendo que era una línea nueva el tema de los videos del Palacio de Justicia. Eso no es cierto”, afirmó durante la entrevista con Ernesto Ledezma, director de Rompeviento TV, transmitida este miércoles bajo el título “¿Vuelco oficial al caso Ayotzinapa?: de la ‘verdad histórica’, a la mentira histórica”.
Advierte debilidades en el regreso hacia el basurero de Cocula
Los cuestionamientos de Buitrago van más allá de los videos. También advirtió sobre informaciones recientes que, desde su perspectiva, parecen intentar regresar la investigación hacia la hipótesis del basurero de Cocula.
Recordó que ese escenario fue sometido a tres peritajes y sostuvo que éstos demostraron que el basurero no pudo haber sido el lugar donde ocurrieron los hechos en los términos establecidos originalmente a partir de las declaraciones de personas detenidas.
A ello agregó un problema jurídico fundamental: parte de esas declaraciones fue obtenida mediante tortura.
Buitrago explicó que una prueba obtenida bajo tortura no puede utilizarse válidamente en un proceso penal y que tampoco puede trasladarse automáticamente su contenido hacia otras evidencias derivadas de ella. Para utilizar estas últimas tendría que demostrarse que fueron obtenidas mediante una fuente independiente.
Por ello consideró correcta la exigencia de los representantes de los padres de excluir del expediente la información obtenida mediante tortura.
Ve una campaña para desacreditar las investigaciones anteriores
Buitrago relacionó estas nuevas versiones con otras actuaciones recientes y consideró que comienzan a mostrar un patrón.
“Aquí ya han salido varias informaciones extrañas”, advirtió.
En particular, señaló la posición asumida por la CNDH y la aparición de informaciones que nuevamente apuntan hacia el basurero de Cocula.
Para Buitrago, esa confluencia permite advertir “una campaña” de elementos dirigidos a “desorientar”, “generar confusión” y, principalmente, deslegitimar a las personas y organismos que participaron en las investigaciones desarrolladas junto con los padres y madres de los normalistas.
Su advertencia coloca el debate en un terreno más profundo: no se trataría solamente de incorporar nuevas pruebas al expediente, sino de revisar conclusiones alcanzadas durante años de investigación y eventualmente recuperar hipótesis que habían sido cuestionadas científica y jurídicamente.
Acusa a la CNDH de tergiversar información
Dentro de esa misma crítica, Buitrago dirigió fuertes cuestionamientos contra la Comisión Nacional de los Derechos Humanos.
“La Comisión Nacional de Derechos Humanos tergiversa una cantidad de cosas para exculpar a un grupo de posibles responsables”, afirmó.
También cuestionó que desde la CNDH se hayan confrontado investigaciones y conclusiones de organismos e instituciones nacionales e internacionales que participaron en diferentes momentos del caso.
Recordó que fueron cuestionados organismos como Naciones Unidas, el Equipo Argentino de Antropología Forense, Amnistía Internacional y Human Rights Watch, y reprochó que, pese a haberse ordenado una revisión de la resolución de la Comisión, no exista hasta ahora una explicación suficiente sobre esos señalamientos.
La preocupación de Buitrago es que esta posición institucional termine coincidiendo con las narrativas que buscan desacreditar los trabajos que desmontaron elementos centrales de la denominada “verdad histórica”.
“Claro que falta”: el Ejército todavía tiene información, sostiene
Otro de los puntos que, a juicio de Buitrago, evidencian que no puede darse por agotada la investigación anterior corresponde a la documentación de las Fuerzas Armadas.
La exintegrante del GIEI rechazó la afirmación de que el Ejército mexicano haya entregado toda la información relacionada con Ayotzinapa.
Y destacó que ya no se trata solamente de la palabra de los expertos internacionales.
Recordó que un juez mexicano determinó que debía entregarse la información faltante y señaló también la existencia de actuaciones judiciales que respaldan que aún hay documentación por conocer.
Buitrago explicó que al revisar los expedientes aparecen discontinuidades entre documentos —“saltos de garrocha”, los describió— que permiten advertir la ausencia de piezas documentales.
A eso sumó documentos de inteligencia a los que el GIEI nunca tuvo acceso directo, porque los expertos tampoco pudieron realizar búsquedas en los sistemas donde Sedena resguarda esa información.
“Entonces, claro que falta”, sostuvo.
Para Buitrago, esa información debió entregarse a la entonces Procuraduría General de la República desde los primeros días posteriores a la desaparición de los estudiantes y no comenzar a ponerse a disposición hasta 2019, 2020 y 2021.
La pregunta que dejó abierta es qué ocurrió entre 2014 y 2018 con documentos que ya existían y que eventualmente habrían podido proporcionar información fundamental para la búsqueda de los normalistas.
También cuestiona los supuestos nuevos hallazgos
Buitrago cuestionó igualmente las informaciones recientes sobre restos humanos y bolsas que han sido presentadas como elementos capaces de producir un “giro drástico” en la investigación.
Recordó que las denominadas porciones petrosas del hueso temporal fueron recuperadas y estudiadas desde 2014 por el Equipo Argentino de Antropología Forense.
Explicó que se analizaron 19 fragmentos derechos y 19 izquierdos sin obtener resultados positivos que permitieran establecer una correspondencia relevante y que los estudios continuaron posteriormente, incluso mediante el envío de muestras a Innsbruck, Austria.
Asimismo, diferenció esos restos de una bolsa localizada posteriormente en la funeraria El Ángel, cuando el GIEI ya había salido de México.
Advirtió que la existencia de una bolsa presuntamente identificada como contenedora de restos no permite establecer conclusiones mientras no existan análisis científicos sobre su contenido y certeza respecto de su cadena de custodia.
Buitrago enfatizó que el GIEI sería de los primeros en celebrar cualquier descubrimiento que permitiera avanzar en la búsqueda de los estudiantes, pero rechazó convertir un indicio todavía no verificado en prueba de un cambio radical de la investigación.
“Le están mintiendo” a Claudia Sheinbaum
El señalamiento políticamente más delicado de la entrevista surgió cuando Ernesto Ledezma le preguntó sobre la posición de la presidenta Claudia Sheinbaum ante la posibilidad de escuchar directamente a los exintegrantes del GIEI.
Buitrago expresó respeto hacia la mandataria y reconoció su plena autonomía para decidir qué hacer respecto de las investigaciones.
Sin embargo, inmediatamente lanzó una advertencia:
“Lo que sí es claro es que le están mintiendo y le están diciendo cosas que no son ciertas desde el primer momento”.
Puso como ejemplo la versión de que el GIEI habría cerrado la línea de investigación sobre una posible incineración de los estudiantes.
“Esas líneas nunca se cerraron”, aseguró.
La precisión resulta relevante porque Buitrago no dirige su crítica personalmente contra Sheinbaum. Su cuestionamiento apunta hacia la información que está llegando a la Presidencia de la República y la interpretación que se está haciendo del trabajo realizado anteriormente por el GIEI.
Desde esa perspectiva, el problema que plantea es institucional: si las decisiones sobre el futuro del caso parten de una interpretación incorrecta de las investigaciones anteriores, la nueva estrategia podría construirse sobre premisas equivocadas.
Buitrago recomienda a Sheinbaum conocer directamente los siete informes
Frente a esas debilidades, la exintegrante del GIEI planteó una salida concreta: que Claudia Sheinbaum revise directamente la evidencia y escuche a quienes participaron en las investigaciones anteriores antes de asumir como válidas las interpretaciones que actualmente recibe.
Recordó que el GIEI elaboró siete informes, no uno, y que algunos fueron difundidos con información protegida para evitar comprometer investigaciones penales.
“El escuchar la evidencia y tomar decisiones con evidencia no es contraproducente”, señaló.
La recomendación de Buitrago puede resumirse en varios puntos: revisar integralmente los siete informes del GIEI; escuchar directamente a sus exintegrantes; analizar con especial rigor los cambios en los testimonios relacionados con los videos del Palacio de Justicia; exigir la entrega completa de la documentación militar pendiente; excluir las pruebas obtenidas mediante tortura; y someter cualquier nuevo resto o indicio a análisis científico antes de convertirlo en fundamento de una nueva narrativa.
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