Cachalotes destrozan un yate en medio del Pacífico: cuatro marineros sobreviven 18 horas a la deriva
—Un fuerte impacto, el casco fracturado y una embarcación que comenzó a llenarse de agua. Lo que era un viaje por el Pacífico Sur terminó en una dramática lucha por sobrevivir en una de las zonas más remotas del océano.
Pacífico Sur, 4 de octubre de 2026.– Cuatro tripulantes sobrevivieron al hundimiento del yate Tai Tam después de un violento encuentro con cachalotes a unos 463 kilómetros náuticos al norte de la isla Norfolk, entre Nueva Zelanda y Australia.
El incidente ocurrió el 26 de septiembre, cuando la embarcación, de aproximadamente 16 metros de eslora, recibió un fuerte golpe que desplazó prácticamente todo el yate hacia un costado.
Jemma Cooper, quien se encontraba al timón, fue lanzada por la fuerza del impacto. Al observar el mar, los navegantes descubrieron entre seis y ocho cachalotes alrededor de la embarcación.

El golpe abrió el casco
La situación se volvió crítica en cuestión de minutos.
El impacto dañó severamente el sistema de dirección y provocó grietas en la estructura de fibra de vidrio. El agua comenzó a ingresar rápidamente mientras los cuatro navegantes intentaban evitar que el Tai Tam se hundiera. La
La tripulación achicó agua durante horas e incluso intentó sellar las fracturas con espuma expansiva. Uno de los marineros llegó a sumergirse debajo del yate para revisar los daños, pero finalmente el motor quedó inutilizado y mantener la embarcación a flote se volvió imposible.
Aproximadamente media hora después del impacto activaron una baliza de emergencia EPIRB, una decisión que posteriormente sería considerada determinante para salvarles la vida.
Tuvieron que cortar la cuerda para no hundirse con el yate
Al caer la noche, los cuatro abandonaron la embarcación y se refugiaron en una balsa salvavidas.
Durante varias horas permanecieron unidos al Tai Tam, hasta que comprendieron que el yate terminaría en el fondo del océano. Entonces tuvieron que cortar la amarra para evitar que la embarcación, al hundirse, arrastrara también la balsa. La Jornada
En medio de la oscuridad quedaron solos, flotando en el Pacífico.
La emergencia movilizó a la Real Fuerza Aérea de Nueva Zelanda, que envió un avión P-8A Poseidon para establecer comunicación y ayudar a coordinar el operativo de rescate. La Jornada
El rescate llegó 18 horas después
Finalmente, aproximadamente 18 horas después del encuentro, el buque portacontenedores MV Sofrana Surville llegó hasta la balsa y rescató a los cuatro tripulantes.
Todos sobrevivieron y ninguno sufrió lesiones de gravedad. CBS News
El caso dejó además una poderosa lección de supervivencia marítima: el Centro de Coordinación de Rescate de Nueva Zelanda destacó que la preparación de los navegantes y, particularmente, la activación temprana de la baliza de emergencia fueron claves para localizarlos en una enorme extensión del Pacífico.
Un viaje de vacaciones terminó con el yate en el fondo del mar, pero con sus cuatro ocupantes vivos después de una extraordinaria operación de rescate.
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