Diariamente, alumnos de primaria cruzan el río para tomar clases en San Miguel Totolapan, Guerrero
* Padres de familia y profesores exigen la construcción de un puente
* Desde hace 13 años gestiona la obra; en temporada de lluvias pueden quedar incomunicados hasta dos mesed
Interacción
Para los alumnos de primaria de la comunidad de Santa Elena, municipio de San Miguel Totolapan, ir a la escuela representa un reto en el que se encuentra en riesgo su integridad personal, ante la falta de un puente que les permita cruzar el río sin ningún tipo de peligro.
La falta de un puente obliga a los menores a buscar distintas formas de cruzar el gran cuerpo de agua.
Algunos lo hacen caminando entre la corriente, mientras que otros utilizan mulas, burros y caballos; en algunos casos, son sus propios padres quienes los cargan para ayudarlos a llegar al otro lado.
El profesor de la primaria Hermenegildo Galeana, Hugo Alberto Arroyo Soriano, y el comisario municipal, Agustín Olais Varona, señalaron que la construcción de un puente ha sido solicitada durante los últimos 13 años, sin que hasta el momento se concrete una obra.
Ambos hicieron un nuevo llamado a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y a la gobernadora Evelyn Salgado Pineda para atender la situación y buscar una solución que permita garantizar el traslado de los estudiantes y habitantes.
De acuerdo con Arroyo Soriano, actualmente son 46 alumnos de primaria, 23 de secundaria y 18 de preescolar los que enfrentan diariamente esta dificultad.
El cruce debe realizarse por lo menos dos veces al día: primero por la mañana, cuando los menores se dirigen a las escuelas, y posteriormente al mediodía, al concluir sus actividades escolares.
La problemática se vuelve todavía más grave entre septiembre y octubre, cuando las lluvias incrementan el caudal del río. En esas condiciones, el paso puede resultar prácticamente imposible y las actividades educativas han llegado a suspenderse durante aproximadamente dos meses.
El maestro explicó que incluso cuando el nivel permite el paso, los estudiantes no están exentos de riesgos. Quienes atraviesan caminando suelen terminar con el uniforme y los útiles escolares mojados, además de exponerse a resbalones y caídas.
“Los alumnos que pasan caminando llegan a la escuela con sus útiles y su uniforme mojados y es común que, por esta temporada, de septiembre a octubre, se enfermen de resfriados”, relató.
Ante la ausencia de una infraestructura permanente, los habitantes han intentado resolver el problema por cuenta propia. Cada año, los hombres de la comunidad construyen pasos provisionales para facilitar el tránsito, pero las corrientes terminan por llevárselos durante la temporada de lluvias.
Cuando el río crece demasiado, la dificultad deja de afectar únicamente a los estudiantes y se convierte en un problema para toda la población, pues incluso los adultos enfrentan dificultades para cruzar y la comunidad puede permanecer incomunicada durante varias semanas.
Cuando las condiciones mejoran, los menores retoman sus recorridos hacia las escuelas mediante los recursos disponibles: a pie, sobre animales de carga o en brazos de sus padres.
“Algunos se arriesgan caminando, otros pasan en mulas, burros, caballos o sus padres los pasan cargando en hombros”, explicó el docente.
Arroyo Soriano aseguró que durante los 13 años que ha trabajado en Santa Elena ha presentado diversas solicitudes ante dependencias de los tres niveles de gobierno, pero ninguna ha derivado en una respuesta concreta para solucionar la falta del puente.
“Yo tengo 13 años trabajando aquí y he llevado solicitud tras solicitud a las dependencias de los tres órdenes de gobierno, pero todas han quedado sin respuesta”, reprochó.
Los habitantes sostienen además que la falta de obras públicas en Santa Elena se extiende por décadas. Señalan que durante aproximadamente 30 años los gobiernos federal, estatal y municipal no han realizado una obra que atienda las necesidades de la comunidad.
Por ello, consideran que la construcción del puente permitiría resolver una de las principales carencias que enfrenta la población, particularmente por el impacto que tiene en niñas, niños y adolescentes.
Videos difundidos por el profesor y el comisario municipal muestran las condiciones en las que los estudiantes realizan diariamente el trayecto. En las imágenes se observa a menores cruzando a pie, otros sobre mulas y burros, y algunos más trasladados por sus padres.
En uno de los videos, el profesor expone las dificultades que enfrentan los estudiantes y muestra el momento en que los menores avanzan entre el agua para continuar su camino hacia la escuela.
“Este es el diario vivir de la comunidad de Santa Elena; para venir a la escuela la mayoría de los niños tienen que atravesar el río”, señala.
El docente reconoció que durante este año las lluvias no han provocado crecidas tan severas y los alumnos han podido realizar el recorrido con mayor facilidad; sin embargo, advirtió que en condiciones habituales el aumento del caudal puede obligarlos a suspender las clases durante cerca de dos meses.
Por ello, insistió en la necesidad de que las autoridades federales y estatales atiendan la petición de la comunidad y construyan el puente o establezcan una alternativa que permita a los habitantes cruzar el río sin poner en riesgo su integridad.
“Es de admirarse que los niños crucen este río para llegar a sus escuelas o regresar a sus viviendas. Lastimosamente tienen que hacerlo todos los días, de lunes a viernes”, concluyó.
Share this content:








Publicar comentario