Más obradoristas que Obrador
DESPEJAR
MISAEL TAMAYO NÚÑEZ
En respuesta a la actitud de los inconformes con el proceso interno de Morena en Guerrero, el senador Félix Salgado Macedonio le entró ayer al quite y pidió también ser medido en una encuesta alterna o espejo.
¿Para qué? Félix ya ha reconocido a Beatriz Mojica Morga como coordinadora estatal del partido, para organizar los trabajos de defensa de la Cuarta Transformación. Lo hizo públicamente y anunció que seguirá en sus asambleas informativas por Morena, su partido, aunque ya no buscando nada personal, sino que sólo estará ejerciendo uno de sus derechos partidistas.
Por lo tanto, el que a estas alturas del partido el senador con licencia esté pidiendo que se haga una encuesta alterna para que se conozcan su posicionamiento, parece una postura que viene a enredar más el asunto.
“Yo encabezo en las encuestas y no digo nada, no me enojo, no me enojé; acepto las reglas de Morena, que no firmé porque no participé y me estoy metiendo en un asunto que no me compete. Le compete a Morena, no a mí. Pero el llamado que hago es a ser congruentes: lo que el pueblo diga, con el pueblo todo, sin el pueblo nada; el pueblo pone, el pueblo quita”, manifestó.
Y tiene razón. El aspirante mejor posicionado en Guerrero -digan lo que digan- acató la decisión de su partido. Hizo de tripas corazón y, aunque a veces se alebrestó e hizo declaraciones fuertes, al final Félix Salgado evitó registrarse en un proceso que, ya sabía, lo iban a desechar.
Y si la persona con mayor intención de voto a favor apechugó y se hizo a un lado, su cuestionamiento es por qué los enanos -políticamente hablando-, quieren los huevos al gusto y hasta están considerando pedir la destitución de la dirigente nacional del partido, Ariadna Montiel Reyes; y la presidenta de la Comisión Nacional Electoral, Citlalli Hernández. Todo esto fue propuesto y votado por una asamblea a la que convocó el ex diputado federal Rubén Cayetano García, quien prácticamente ni campaña hizo, sólo se movió en sus terrenos, no logró penetrar ni siquiera entre los indecisos. Pero se vende como el clon de López Obrador, capacidad que ni los propios hijos del ex presidente pueden presumir.
Volviendo al tema, Félix salió a poner en su lugar a los enanos. Y se puso a sí mismo de ejemplo. Pero para que no haya dudas, pidió que se haga otra encuesta, en la que se le incluya. Esto para demostrar sus dichos de que él, siendo el candidato con más votos, no anda de llorón y, al contrario, está reconociendo a Beatriz Mojica como coordinadora estatal, incluso haciendo la advertencia de que ella no es candidata, que no se le mencione así, pues la pueden perjudicar.
Beatriz Mojica será candidata hasta que el partido la registre como tal, lo que sucederá el próximo año, antes del arranque de la campaña constitucional.
Incluso Félix Salgado advirtió que aún faltan las negociaciones con el PT y el Verde y que las cosas pueden cambiar de aquí hasta la etapa del registro de candidatos, pues si se decide darle lugar a los aliados, como ya sucedió en Nayarit y Baja California Sur, se tendrá que acatar esta disposición.
La postura de los cayetanistas es que se repita el proceso desde la revisión de perfiles. Afirma el ex diputado federal que si se hubiera hecho realmente eso, en la Comisión Nacional Electoral, la mayoría de los perfiles punteros no habrían participado.
¿A quienes se refiere? Desde luego, a Beatriz Mojica, por provenir del PRD. Y a Esthela Damián, que tampoco es fundadora del partido guinda y militó en PRD y MC. Y, obviamente, a Javier Saldaña Almazán, ex rector de la UAGro, que ha sido aliado del PRI, aunque propiamente no se le conoce militancia activa en ese partido. Actuaba más bien como aliado.
Pero si la revisión fuera estricta, no entrarían tampoco Félix Salgado, perredista de muchos años; Rubén Cayetano García, quien militó en el PRD y fue candidato fallido a la presidencia de Marquelia por el Sol Azteca en 2008. Tampoco habría participado Abelina López Rodríguez, quien proviene del PRD y, para peor, es del grupo de Marcelo Ebrard Casaubón.
Tampoco habríamos visto en las asambleas informativas a Alberto López Rosas, ex presidente de Acapulco por el PRD. A Guadalupe Eguiluz Bautista, perredista de origen con toda su familia.
Si acaso habrían entrado Ivan Hernández Díaz y Pablo Amílcar Sandoval Ballesteros, ellos sí morenistas. Y de entre las mujeres a la doctora Aidé Ibárez, quien dicen llegó como titular de Salud en Guererro por la recomendación directa de López Obrador.
Y así sucesivamente, prácticamente ninguno de los aspirantes habría hecho campaña interna, porque al revisar sus antecedentes se habrían dado cuenta que no iniciaron con Morena, sino que fueron parte del PRD, y que aunque abrazaron el obradorismo y trabajaron para convertir a Morena en un partido político, antes hubo muchos miles más que sustentaron al partido guinda como un movimiento nacional, en torno a López Obrador desde el fraude de 2006.
En resumen, ni el mismo AMLO es netamente morenista. Fue priísta primero, luego siguió la ruta de Cuauhtémoc Cárdenas para formar al PRD, partido del que fue líder nacional. Gobernó la Ciudad de México con el sello del Sol Azteca y compitió 2 veces por la presidencia de la República como perredista.
O sea, que ni el jefe máximo del obradorismo se salva del requisito de los cayetanos.
Sería bueno que le tomen la palabra a Félix Salgado y se haga una encuesta general, sin limitarla a los mejor posicionados, y que se den a conocer los resultados de inmediato. Ahí veríamos quiénes realmente tienen cara de hablar y quiénes solamente se están comportando como pájaros nalgones, asumiéndose como más obradoristas que Obrador. Sí que sería bueno.
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