×

Morena en Guerrero: la unidad como inteligencia política

Morena en Guerrero: la unidad como inteligencia política

Por Roberto Flores

En Guerrero, la política rara vez transita sin tensión. Aquí conviven una historia de lucha, liderazgos fuertes y una sociedad que sabe exigir. Hoy le toca a Morena enfrentar las presiones de la oposición y procesar sus propias diferencias. En ese escenario, apostar por la unidad es una decisión de inteligencia política.

La dirigencia nacional ha dado señales de la ruta que pretende seguir. El 4 de octubre presentó sus 17 coordinaciones estatales bajo la estrategia “Morena en Territorio”. En Guerrero, Beatriz Mojica Morga encabeza las tareas de organización y diálogo en las ocho regiones, con un mensaje que pone el trabajo colectivo y la cercanía con la ciudadanía en el centro.

El mensaje tiene una lectura clara: después de la definición interna, corresponde construir. Las dirigencias nacional y estatal tienen ahora la responsabilidad de convertir esa convocatoria en acuerdos, participación y trabajo territorial. La unidad adquiere credibilidad cuando quienes pensaban distinto encuentran espacio para aportar.

Habrá declaraciones que distraigan y diferencias que requieran atención. Eso forma parte de la vida de cualquier partido. La madurez política se demuestra al resolverlas sin permitir que una disputa personal termine ocupando más espacio que las necesidades de la gente. Guerrero tiene importantes desafíos por atender, y la conversación pública puede contribuir más si se concentra en los acuerdos y las soluciones que necesita la ciudadanía.

Morena ya gobierna esta entidad y debe actuar con la responsabilidad que eso implica. Su condición de partido en el poder exige escuchar críticas, corregir errores y construir acuerdos. Haber crecido electoralmente también obliga a crecer en capacidad política. La experiencia debe servir para conducir las diferencias, porque llamar a la unidad resulta sencillo; sostenerla requiere oficio.

En 2027 tendrá la oportunidad de obtener, por segunda ocasión consecutiva, el triunfo en la elección de la gubernatura. El antecedente es la victoria de Evelyn Salgado, quien en 2021 se convirtió en la primera mujer en gobernar Guerrero. Esa posibilidad de continuidad dependerá de los resultados, la organización y la confianza que el movimiento consiga preservar entre la ciudadanía.

Con Beatriz Mojica al frente de la coordinación estatal, también se perfila una posibilidad de significado histórico: que una segunda mujer llegue al gobierno y que, por primera vez, lo haga una mujer que reivindica su identidad afromexicana. Su origen está documentado en su semblanza y forma parte de su trayectoria pública. El escenario dependerá de la candidatura que se formalice y, finalmente, de la decisión de las urnas.

Los morenistas harían bien en recordar que la competencia electoral será frente a la oposición. Convertir al compañero de partido en adversario permanente desgasta la organización y aleja la atención de lo que importa. El fuego amigo puede dar protagonismo por unos días, pero construir confianza exige mucho más tiempo.

La ruta de organización y unidad está planteada. Ahora corresponde demostrar que puede caminarse con generosidad, disciplina y capacidad de diálogo. Para Morena, el reto es que sus distintas voces encuentren un propósito compartido y que ese propósito tenga sentido para Guerrero.

Porque el poder se conserva en las urnas, pero la confianza se trabaja todos los días.

Share this content: