“No basta con que las mujeres lleguemos al poder, hay que transformar la realidad”: Erika Guillén
—La diputada llamó desde el Congreso de Guerrero a convertir las causas de las mujeres en una responsabilidad permanente del ejercicio público
Chilpancingo, Gro., 15 de octubre de 2026.– “No basta con que las mujeres lleguemos al poder”, afirmó la diputada Erika Isabel Guillén Román al sostener que la verdadera democracia paritaria debe medirse no sólo por el número de mujeres que ocupan cargos públicos, sino por su capacidad para transformar la realidad de quienes todavía viven desigualdad, violencia y dependencia económica.
Desde la tribuna del Congreso de Guerrero y en el marco de la conmemoración del reconocimiento del voto femenino en México, la legisladora llamó a dar un nuevo paso en la participación política de las mujeres: convertir la representación en resultados concretos.
“No basta con que las mujeres lleguemos al poder. Es indispensable ejercerlo para que otras mujeres también puedan llegar, participar, decidir y transformar sus propias realidades”, expresó.
Guillén Román advirtió que los avances alcanzados en paridad, representación política e igualdad sustantiva no significan que la desigualdad haya desaparecido de la vida cotidiana.
Expuso que, de acuerdo con la Encuesta Nacional sobre Uso del Tiempo 2024 del INEGI, Guerrero registra una brecha de 24.4 horas semanales entre mujeres y hombres en el tiempo dedicado al trabajo no remunerado.
Para la diputada, detrás de esa cifra están las mujeres que trabajan, estudian o participan en la vida pública y que, al mismo tiempo, siguen asumiendo de manera desproporcionada las labores domésticas y de cuidados.
Por ello, planteó que no puede hablarse de igualdad sustantiva mientras una mujer tenga que elegir entre trabajar y cuidar a sus hijos; mientras una joven abandone sus estudios por falta de oportunidades; una mujer indígena encuentre mayores obstáculos para acceder a la justicia, o persistan la violencia y la dependencia económica.
La legisladora hizo además un llamado político a las mujeres que actualmente ocupan espacios de decisión.
“Que las causas de las mujeres no sean únicamente un tema de nuestros discursos conmemorativos, sino una responsabilidad permanente de nuestra labor pública”, sostuvo.
Al recordar la lucha de Rita Cetina Gutiérrez, Consuelo Zavala Castillo, Hermila Galindo y Elvia Carrillo Puerto, señaló que el reconocimiento constitucional del derecho de las mujeres a votar y ser votadas, alcanzado el 17 de octubre de 1953, fue producto de generaciones que se negaron a aceptar la exclusión de la vida pública.
Guillén Román también reivindicó el pensamiento de Marcela Lagarde y de los Ríos y colocó la autonomía como uno de los grandes pendientes de la agenda contemporánea de las mujeres.
“La libertad política no puede ejercerse plenamente cuando las condiciones económicas, familiares y sociales limitan la capacidad de las mujeres para decidir sobre su tiempo, su trabajo y su propio proyecto de vida”, señaló.
La diputada defendió además la importancia del lenguaje incluyente, al recordar que durante años se sostuvo que las disposiciones redactadas en masculino comprendían también a las mujeres, pese a que éstas permanecieron excluidas de derechos políticos fundamentales.
Guillén Román cerró su intervención con un planteamiento que llevó la conmemoración del voto femenino hacia los desafíos actuales:
“El mayor legado de nuestra participación política no será solamente haber llegado a donde antes no podíamos estar, sino haber contribuido a construir un país donde ninguna mujer tenga que pedir permiso para decidir sobre su propia vida”.
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