PRD abre nueva etapa con retorno a sus raíces de izquierda
Chilpancingo, Gro., 29 de abril de 2026.— En medio de un escenario político marcado por la fragmentación y la disputa por el rumbo de las izquierdas en México, el Partido de la Revolución Democrática (PRD) en Guerrero ha iniciado un proceso de redefinición interna que apuesta por recuperar su identidad histórica y abrir sus puertas a quienes en el pasado se alejaron del instituto político.
El dirigente estatal del PRD, Celestino Cesáreo Guzmán, anunció el inicio de una nueva etapa para el partido, caracterizada por la reconciliación interna y la reconstrucción de su base militante, luego de los reacomodos políticos derivados de procesos electorales recientes.
En este contexto, el líder perredista subrayó que el partido no sólo busca fortalecerse de cara a futuros escenarios electorales, sino también reencontrarse con sus principios fundacionales, aquellos que le dieron origen como una fuerza política de izquierda comprometida con las causas sociales, la justicia y la democratización del país.
“Esta nueva versión del PRD se define desde sus raíces: la lucha social, la defensa de derechos y la cercanía con la gente. Hoy abrimos la puerta a quienes, por diversas circunstancias, se alejaron, pero que siguen compartiendo estos ideales”, sostuvo.
El anuncio se da en un momento clave, luego de que el PRD perdiera su registro como partido político nacional, lo que ha obligado a sus estructuras estatales a replantear su estrategia, su narrativa y su forma de vinculación con la ciudadanía.
Lejos de representar un punto final, esta coyuntura ha sido interpretada por la dirigencia en Guerrero como una oportunidad para reconstruir el partido desde lo local, con una mayor claridad ideológica y sin las inercias que, durante años, diluyeron su perfil político.
Cesáreo Guzmán enfatizó que esta nueva etapa no contempla alianzas con fuerzas políticas que no compartan una visión de izquierda, marcando así una diferencia con decisiones del pasado que generaron tensiones internas y alejamiento de sectores tradicionales del perredismo.
En ese sentido, dejó en claro que el PRD en Guerrero buscará consolidarse como una opción auténtica para la ciudadanía, basada en la congruencia, la cercanía con las causas sociales y la construcción de un proyecto propio.
La apuesta, dijo, es clara: reconstruir el partido desde abajo, con militancia activa, con liderazgo territorial y con una narrativa que vuelva a conectar con una ciudadanía que, en palabras del dirigente, “no quiere pleitos políticos, sino resultados concretos”.
Con este viraje, el PRD intenta reposicionarse en el escenario estatal rumbo a los procesos electorales de 2027, en un contexto donde la competencia interna en otras fuerzas políticas abre espacios para nuevas configuraciones y alternativas.
La nueva etapa del perredismo guerrerense, más que una reconfiguración orgánica, busca ser un regreso a su origen: el de una izquierda social, crítica y cercana a la gente.
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