Salen 88 jornaleros de Tlapa, entre ellos 9 niños menores de 5 años y 13 adultos mayores de 60
• Trabajarán en campos de cultivo de Chihuahua, San Luis Potosí y Zacatecas
• Tlachinollan reporta datos que retratan la pobreza extrema que enfrentan las familias en municipios de la Montaña
Interacción
La jornada del jueves, de la cabecera municipal de Tlapa salieron a bordo de tres autobuses 88 jornaleras y jornaleros agricolas que trabajarán en campos agrícolas de los estados de Chihuahua, San LuisPotosí y Zacatecas, entre ellos van 9 niños menores de cinco años y 13 adultos mayores.
Los datos numéricos relacionados con las personas que durante las próximas semanas estarán trabajando en el corte de chile, jitomate, cebolla y limpia en las plantaciones de algodón fueron proporcionados por el Centro de Derechos Humanos de la Montaña (CDHM) Tlachinollan, que coordina el antropólogo Abel Barrera Hernández.
La noche del jueves, Tlachinollan detalló que de las 88 personas que viajaron a los campos de la explotación, 46 son mujeres y 42 son hombres.
Destaca que las niñas y niños de recién nacidos a 5 años son 9. De 12 a 17 años se registraron 27, quienes ya trabajan en varios campos no regulados por las autoridades estatales y federales.
De 18 a 29 años se fueron 17 jornaleros y jornaleras.
Lo que el organismo no gubernamental califica como inaudito es que desde los 30 a 59 años suman 22 jornaleros, en tanto que las personas de 60 y más años son 13.
Ubica los municipios de origen de los 88 jornaleros agricolas, siendo estos los más pobres de la Montaña.
“Ellos tienen sus esperanzas en los surcos”, destaca el título del texto difundido la noche del 4 de junio: “La mayoría es de Cochoapa el Grande, le sigue Alcozauca, Tlapa, Acatepec, Metlatónoc, Iliatenco y Tlacoachistlahuaca de la Costa Chica”.
En esos municipios plantea que la población está en el abandono, sin oportunidades de trabajo.
La cruda estadística de los jornaleros
En dichos municipios asegura que el promedio de las familias sobrevive con apenas 400 pesos a la semana, incluso algunas familias piden prestado maíz para comer al día.
A quienes intentan poner un negocio, “los grupos de la delincuencia les prohíben vender sus productos”, pero asegura que ese no es el único obstáculo en las comunidades indígenas, también se tienen problemas estructurales como el analfabetismo, porque no cuentan con recursos económicos y faltan maestros y maestras.
Entre los datos que se obtienen en la Casa del Jormalero se señala que de los 88 que migraron este jueves, 43 no cuentan con estudios y no terminaron su educación básica.
Hay uno que estudio solo preescolar, 27 cursaron toda la primaria, 5 la secunadara y solo 2 llegaron al bachillerato.
El traslado a los campos agrícolas no es gratuito, tiene un costo que va de 2 mil 500 a 3 mil pesos, dinero que varios de los jornaleros pidieron prestado y que tendrán que pagar al regresar.
Las jornadas de trabajo superan las 8 horas. El corte de chile, tomate y cebolla se los pagan a 300 pesos el día.
En los campos de algodón pagan 20 pesos la hora.
Refiere también que el corte de chile y algodón es en los campos de Janos, Ascención, Colonia el Valle, Lázaro Cárdenas, Casas Grande, Pancho Villa y Miguel Ahumada (municipio) en el estado de Chihuahua. El corte de cebolla es en el campo Villa Arista, San Luis Potosí.
Alguno llegarán hasta Río Florido, Zacatecas.
La población jornalera está relegada y discriminada de los programas sociales.
De los 88 que salieron de Tlapa el jueves, solo 3 tienen beca Benito Juárez y dos reciben el apoyo de adultos mayores. Un niño de 17 años con discapacidad visual y de habla sigue viajando con su familia. “El año pasado trabajó en los surcos y este año tendrá la misma suerte. Si no trabaja no come”.
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